Cómo cuidar un cabello con mechas en verano: la guía definitiva para proteger el color y la salud del cabello
El verano es una de las épocas más exigentes para cualquier cabello con mechas. La exposición continuada al sol, el contacto con el agua del mar, el cloro de las piscinas y las altas temperaturas afectan tanto al color como a la estructura del cabello.
Muchas personas piensan que el principal problema es que el rubio se vuelve amarillo. Sin embargo, esa es solo una de las consecuencias visibles. Lo que realmente ocurre es que la fibra capilar pierde hidratación, aumenta su porosidad y el cabello se vuelve más vulnerable a la rotura, al encrespamiento y a la pérdida de brillo.
En un clima como el de Tenerife Sur, donde disfrutamos del sol durante gran parte del año, estos efectos pueden aparecer incluso antes de las vacaciones si no se sigue una rutina adecuada.
En Vanessa Lombard Salón entendemos que un rubio bonito no depende únicamente del día en que sales de la peluquería. Su verdadera belleza se aprecia semanas después, cuando el color continúa viéndose luminoso, el cabello mantiene su suavidad y las mechas evolucionan de forma natural.
Por eso, además de diseñar cada color de forma personalizada, enseñamos a nuestras clientas cómo cuidarlo en casa para que conserve toda su belleza durante más tiempo.
¿Por qué el verano afecta tanto al cabello con mechas?
El cabello que ha sido aclarado mediante mechas necesita una atención especial durante todo el año, pero en verano los factores externos multiplican el desgaste.
Cuando aclaramos el cabello, modificamos parte de su estructura para conseguir luminosidad y dimensión. Esto hace que sea más sensible frente a la radiación solar y a la pérdida de hidratación.
Los principales responsables son:
El sol
La radiación ultravioleta degrada los pigmentos del color y acelera la oxidación.
Como consecuencia, el rubio puede perder su equilibrio y adquirir reflejos amarillos o apagados.
El agua del mar
La sal absorbe parte de la hidratación natural del cabello.
Si el cabello ya presenta cierta porosidad, la sensación de sequedad aumenta considerablemente.
El cloro
El cloro altera el matiz de las mechas y puede favorecer la aparición de tonos verdosos o amarillentos, especialmente en cabellos muy claros.
Además, incrementa la fragilidad de la fibra capilar.
El calor
Las altas temperaturas provocan una evaporación más rápida del agua presente en el cabello.
Cuando esta pérdida de hidratación se mantiene durante semanas, el cabello pierde elasticidad y brillo.